9 de julio de 2016

200


Hay fechas que importan. Algunas mas que otras.
Pero ninguna mas que la de hoy.

200 años de libertad. Nuestra libertad. Nuestra identidad, que por momentos parece que no significa nada.
Fue solo ayer que un grupo de hombres creo lo que hoy es nuestra patria, nuestro hogar. Y se siente como si fuera ayer.

Para ser honesta, debo admitir que tengo emociones encontradas.
Por un lado, el orgullo y el agradecimiento por el enorme sacrificio que hicieron esos hombres y mujeres. Sus vidas, sus logros, sus perdidas... Viven en cada uno de nosotros, en cada pedazo de esta tierra.
Pero por otro lado, me siento frustrada, agotada. Tengo 26 años, pero es como que me pesan estos 200 años de historia y libertad. Son muchas cosas. Gloria y sangre.
Y muchos ni lo notan, no se por qué.
Quizás es porque son tantos los años que su significado queda perdido. Olvidamos el valor de la libertad. Lo que nos costó obtenerla.

Arrancamos el tercer centenario con muchos conflictos viejos sin cerrar. Demasiadas heridas y enemistades eternas. Con mucho bardo, no?

Amo a mi país. El planeta es mi hogar y las fronteras podrán ser "formalidades", pero no veo nada malo en amar la tierra en la que se nace.
Amo a esta patria. Nací en ella, vivo en ella.
Sufro por ella y me enorgullezco por ella.

La quiero ver brillar, ser grande.
La quiero disfrutar y mostrársela al mundo entero.

Creo firmemente en que tenemos mucho para dar. Todavía nos falta mucho camino, lo sé. Pero esta en nosotros el hacerlo posible.


Doy gracias por estos 200 años.
Doy gracias por aquellos que nos dieron todo sin pedir nada a cambio.

Pido perdón por todo lo que no les dimos a ellos.


Paz


Que viva la Patria!