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27 de mayo de 2009

Anónimo Egipcio

Resiste, oh corazón


Mi corazón escapa rápidamente
al recordar mi amor por ti,
y no soporta que camine en forma humana,
sino que huye asustado de su sitio.
No tolera que use túnica
ni que me cubra con el abanico.
No me pongo pintur en los ojos,
ni me unto con aceites.
No te quedes, vuelve a casa,
me dice cuando lo llamo.
No seas absurdo, oh corazón,
¿a qué viene esta locura?
Cálmate, hasta que acuda tu hermano.
Que no me llamen las agentes
mujer trastornada de amor.
Quédate en tu sitio al evocarlo,
corazón mío, y no huyas.







Besos!
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