.

.

4 de abril de 2014

Lola Mora



Breve relato sobre la vida de Lola Mora.

Dolores Candelaria Mora Vega de Hernández o Dolores Mora Vega, más conocida como Lola Mora nació en "El Tala", provincia de Salta, Argentina, un 17 de noviembre de 1866 (Su lugar de nacimiento fue controvertido: tradicionalmente se consideraba que era originaria de la población de Trancas, provincia de Tucumán.).

Su padre era Romualdo Alejandro Mora, tucumano llegado a la localidad de El Tala en 1857, donde contrajo matrimonio el 16 de marzo de 1859 con Regina Vega, una estanciera salteña nacida en El Tala. Lola Mora era la tercera hija de siete hermanos: tres varones y cuatro mujeres. En 1870, a sus 4 años de edad, su familia decidió instalarse en la ciudad de San Miguel del Tucumán.

En agosto de 1874, a los siete años de edad, comenzó sus estudios en el exclusivo Colegio Sarmiento, colegio laico de Tucumán, obteniendo excelentes calificaciones en casi todas las asignaturas.
Desde los veinte años pudo estudiar bellas artes en la provincia de Tucumán con el pintor italiano Santiago Falcucci (1856-1922), quien comenzó a brindarle clases particulares.
Continúa sus estudios luego en Roma, Italia, país en donde tuvo como principal maestro a Giulio Monteverde.
 
Cuando contaba con cuarenta años de edad contrajo matrimonio con un hombre veinte años menor que ella, Luis Hernández Otero, quien la abandonó cinco años más tarde. El acto civil se realizó el 22 de junio de 1909 y la ceremonia religiosa al día siguiente en la Basílica del Socorro. La madrina fue Rosario Clorinda G. de Avellaneda, esposa de Marco Avellaneda, a su vez hermano del expresidente Nicolás Avellaneda, y el padrino Manuel Otero Acevedo, único representante de la familia del novio. A los Otero no les agradaba la idea de ver a su hijo casado con una mujer que podría ser su madre. Tanto en el acta civil como en la religiosa, Lola Mora figura con una edad de treinta y dos años.
Un extendido rumor le atribuyó una relación amorosa con su amigo el expresidente Julio Argentino Roca. Otros rumores aseguraron que era bisexual y que se casó para restarles verosimilitud, lo que habría estado probado en cartas quemadas por su familia tras su muerte. Ambos rumores son negados taxativamente por sus familiares.
 

Tras tres largos días de inconsciencia, insensibilidad y dificultad en su respiración, murió en la Ciudad de Buenos Aires, el 7 de junio de 1936, rodeada de sus tres sobrinas que la asistieron durante la enfermedad.
Por esos días aparecieron extensas notas necrológicas en las principales publicaciones argentinas. Caras y Caretas, por ejemplo, comentaba: "Siempre nos sorprende la tragedia del talento olvidado. Ahora más, al herir a una mujer, a la primera mujer argentina, cuya vocación supo afrontar las dificultades del mármol, los laboriosos primores del modelado de la arcilla."
El Diario Crítica señalaba responsables del abandono en que se encontraba la Artista Universal: "...Es el homenaje perenne y sincero que compensa, hasta cierto punto, la ingratitud material de los poderes públicos y la sorda hostilidad de nuestros círculos artísticos que veían en Lola Mora la expresión de gustos anticuados y definitivamente 'pasados de moda.'"
Por su parte, el diario La Nación que tantos favores concediera a Lola Mora en sus años de esplendor, decía sobre ella: "El decidirse por el arte, ya había significado una proeza, recordemos la fecha de sus comienzos y su actuación inicial. Mujer y escultora parecían términos excluyentes. Los prejuicios cedieron, sobrepujados por la evidencia de su obra."


Es muy destacable que en todas las necrológicas que se publicaron en estos y otros medios, sólo se recuerda de su vasta obra la Fuente de las Nereidas.
En su memoria, el Congreso de la Nación Argentina instituyó por ley 25.003/98, la fecha de su natalicio –17 de noviembre–, como “Día Nacional del Escultor y las Artes Plásticas”.
Por su parte, la Comisión Interprovincial de Homenaje Permanente a Lola Mora, el 17 de noviembre de 1996, descubrió la Piedra Basal del “Monumento a Lola Mora”, que se erigirá frente a los Jardines que llevan su nombre, en el Parque San Martín de la Ciudad de Salta. A la vez que desde 1995, viene organizando año tras año la “Semana de las Artes”, que se celebra en simultáneo en El Tala y la Ciudad de Salta (del 17 al 23 de noviembre) con participación de todas las disciplinas artísticas y las Regiones del país bajo la denominación de Festival Nacional de las Artes “Lola Mora” (o Lola Mora Festival).



Obras

Lola Mora fue una prolífica trabajadora realizando destacadas obras entre las que sobresalen:
- Fuente de las Nereidas, en la Costanera Sur, Ciudad de Buenos Aires, 1903.
- Bajorrelieves de la Casa de la Independencia, San Miguel de Tucumán, 1900.
- Estatua "De la Libertad", Plaza Independencia, San Miguel de Tucumán.
- Monumento a Juan Bautista Alberdi, Plaza Alberdi, San Miguel de Tucumán.
- El grupo escultórico del que sería el 2º Monumento Nacional a la Bandera Argentina, hoy parte del 3º y definitivo, erigido en la Ciudad de Rosario.
- Estatuas de "La Justicia", "El Progreso", "La Paz" y "La Libertad", en las adyacencias de la Casa de Gobierno de la Ciudad de Jujuy.
- Estatua "El Trabajo", frente a la estación ferroviaria de la Ciudad de Jujuy.
- Estauta "Los Leones", en el barrio Ciudad de Nieva, Jujuy.
- Monumento a Nicolás Avellaneda, en la Plaza Alsina, Avellaneda, Provincia de Buenos Aires.
- Monumento a Francisco Narciso Laprida en la ciudad de San José de Jachal, Provincia de San Juan.
- Algunas de las obras fundidas en bronce para el Monumento 20 de febrero conmemorativo de la Batalla de Salta, Ciudad de Salta, realizadas en París, bajo su supervisión artística.
- Estatua del Dr. Facundo Zuviría (Jardines de Lola Mora, Parque San Martín, Ciudad de Salta.
- En la localidad de El Tala (Departamento La Candelaria, Salta) está su Casa Natal –declarada "Monumento Histórico Nacional"– y en el Cementerio de dicho Municipio, la primera lápida de que es autora, erigida en memoria de Don Facundo Victoriano Zelarayán (primer jefe de la estación ferroviaria de la localidad).
- Busto de Aristobulo del Valle. Ficha de la obra: Año: 1906 Ubicación: Municipalidad de La Plata.
- Estatua del General Carlos María de Alvear, primer correntino jefe del Estado nacional4 .
 


Estilo artístico

Algunas de sus obras resultan originalmente sintéticas entre el clasicismo academicista y tendencias abstractizantes que tienen visos de brutalismo (parecen casi inconclusas y talladas a cincel de un modo rudo), tales realizaciones llevaron a que el periodista francés Jules Huret, invitado al Centenario Argentino, en 1910, al verlas diera una opinión muy desfavorable y sin embargo Lola Mora se estaba acercando con tales obras a las vanguardias del siglo XX respresentadas en Alberto Giacometti, Eduardo Chillida Juantegui, Pablo Picasso y Henry Moore y anticipadas por los sobresalinetes Auguste Rodin y Antoine Bourdelle. Pero Lola Mora fue muchas veces incomprendida si bien se le reconocieron ya en vida sus grandes méritos en su patria aunque restringidos entonces a sus tallas clasicistas y neorenacentistas.


Su obra maestra

La obra más relevante de Lola Mora causó polémicas moralistas. Concretada en 1903, su monumental Fuente de las Nereidas, por encargo de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, fue admirada y discutida por la sociedad porteña de la época victoriana que mayormente consideró "licenciosas" y "libidinosas" las esculturas que mostraban -y muestran- alegremente sin recatos los perfectos cuerpos desnudos emergiendo triunfalmente de las aguas.

Esta espléndida obra escultórica tuvo su primer emplazamiento a poca distancia de la Casa Rosada, pero, la presión de las "ligas moralistas", que además de quejarse de los desnudos de la obra no toleraban verla trabajar en pantalones en su taller, obligaron su traslado a un lugar entonces alejado: la Costanera Sur, en donde aún se encuentra tal escultural fuente. Desde esa época comenzó a padecer una suerte de ostracismo, aunque pudiendo irse de su país prefirió quedarse en su tierra.
 
 
Otros emprendimientos

Tras su corto matrimonio, Lola Mora realizó riesgosas inversiones en la prospección de esquistos bituminosos para la obtención de petróleo en las selvas salteñas, sin embargo tales emprendimientos le resultaron perdidosos. Lola Mora participó también como contratista en la obra del tendido de rieles del Ferrocarril Transandino del Norte, más conocido como Huaytiquina, por donde hoy transita el mundialmente famoso tren a las Nubes, en la Provincia de Salta.
A pesar de no ser conocida por sus inventos, Lola Mora obtuvo varias patentes. Entre sus creaciones se destacaron algunas ideas para la exploración minera, un sistema para proyectar películas de cine sin pantalla (utilizando una columna de vapor) y un sistema de cinematografía color basándose en la iridiscencia de las emulsiones oleosas sobre el celuloide. Aunque su idea estaba bien encaminada, la falta de una base científica adecuada hizo que su idea no se pudiera concretar en la práctica.
Como urbanista, fue autora del Primer Proyecto de Subterráneo y Galería Subfluvial de Argentina, previsto para la Capital Federal y del trazado de calles de la Ciudad de Jujuy.


Publicar un comentario