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11 de abril de 2013

Madonna "Confessions On A Dance Floor"



Uno de mis favoritos de la reina.

Confessions on a Dance Floor (Confesiones en una pista de baile) es el décimo álbum de estudio de Madonna, lanzado el 15 de noviembre de 2005 por Warner Bros. Records. El disco marcó un distanciamiento de su último trabajo, American Life (2003), ya que incluía influencias de la música disco de los años 1970 y 1980, así como de la música electrónica contemporánea. Inicialmente, la intérprete comenzó a trabajar con Mirwais Ahmadzaï e incluso grabó dos temas para el álbum. Sin embargo, Madonna sentía que su obra no iba en la dirección que deseaba, por lo que inició una nueva colaboración con Stuart Price, con quien había trabajado en su documental I'm Going to Tell You a Secret. Cansada de la temática política que había incluido en sus producciones anteriores, Madonna sintió la necesidad de «relajarse y ponerse de buen humor». El disco fue grabado casi en su totalidad en el estudio de la mansión de Price, donde la cantante pasó la mayor parte de su tiempo durante las grabaciones.
Musicalmente, el álbum está estructurado como el repertorio de un DJ, ya que las canciones están «fusionadas» de manera que suenan continuamente sin ninguna pausa o espacio. El título provino del hecho de que las primeras pistas del disco consisten en canciones alegres y divertidas, que progresan a melodías más oscuras con letras que describen sentimientos y compromisos personales. Las melodías utilizan varios samples y referencias musicales de otros artistas dance como ABBA, Donna Summer, Pet Shop Boys, Bee Gees y Depeche Mode, al mismo tiempo que se incorporaron elementos de otros trabajos de Madonna. Uno de los temas, «Isaac», generó polémica cuando algunos rabinos israelíes afirmaron que la canción hablaba sobre el estudioso de la cábala del siglo XVI, Yitzhak Luria. Sin embargo, Madonna posteriormente explicó que la canción fue nombrada así en honor a Yitzhak Sinwani, quien aparece como vocalista invitado en la misma.
Del álbum se obtuvieron cuatro sencillos. «Hung Up», el primero de ellos, se convirtió en uno de los sencillos más exitosos de Madonna a nivel mundial, al llegar al número uno de las listas de 41 países. Fue seguido por «Sorry», otro éxito en las listas y el doceavo número uno de la cantante en el Reino Unido. «Get Together» y «Jump» fueron publicados como el tercer y cuarto sencillos respectivamente, siendo ambos un éxito en las listas de música dance. La promoción del disco continuó en 2006 con la gira Confessions Tour, la cual tuvo un éxito que la llevó a ser la gira más exitosa para una solista hasta esa época.
Los críticos contemporáneos aplaudieron el álbum, así como la dirección musical de Price, y lo llamaron el «regreso de Madonna», destacando la forma en que la cantante escogió buscar inspiración en la música dance que la había convertido en una estrella desde un principio. Madonna recibió un Premio Grammy por el «Mejor Álbum de Dance/Electrónica» en 2007, así como el reconocimiento a la «Mejor Solista Internacional» en los Brit Awards 2006. Después de su lanzamiento, Confessions on a Dance Floor llegó a la cima las listas de 40 países, consiguiendo un lugar en el Libro Guinness de los récords, como el álbum que llegó al número uno de más países alrededor del mundo. Pese a ser lanzado en noviembre de 2005, logró ser el sexto álbum más vendido de dicho año; sus ventas mundiales se estiman entre 10 a 12 millones de copias.

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