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12 de julio de 2011

Oscar Wilde y sus frases


Este hombre escribió muchas cosas y dijo otras tantas. Acá van algunas que me gustan.

 

A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante.

 
Las mujeres han sido hechas para ser amadas, no para ser comprendidas.

 
No hay nada como el amor de una mujer casada. Es una cosa de la que ningún marido tiene la menor idea.

 
No voy a dejar de hablarle sólo porque no me esté escuchando. Me gusta escucharme a mí mismo. Es uno de mis mayores placeres. A menudo mantengo largas conversaciones conmigo mismo, y soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabra de lo que digo.


Lo menos frecuente en este mundo es vivir. La mayoría de la gente existe, eso es todo.


La única ventaja de jugar con fuego es que aprende uno a no quemarse.


Amarse a sí mismo es el comienzo de una aventura que dura toda la vida.


Uno debería estar siempre enamorado. Por eso jamás deberíamos casarnos.


Estoy convencido de que en un principio Dios hizo un mundo distinto para cada hombre, y que es en ese mundo, que está dentro de nosotros mismos, donde deberíamos intentar vivir.


La mejor manera de librarse de la tentación es caer en ella.


Perdona siempre a tu enemigo. No hay nada que le enfurezca más.


El trabajo es el refugio de los que no tienen nada que hacer.


Haría cualquier cosa por recuperar la juventud... excepto hacer ejercicio, madrugar, o ser un miembro útil de la comunidad.


La risa no es un mal comienzo para la amistad. Y está lejos de ser un mal final.


Que hablen de uno es espantoso. Pero hay algo peor: que no hablen.


La sociedad perdona a veces al criminal, pero no perdona nunca al soñador.


La ambición es el último refugio del fracaso.


Aconsejar economía a los pobres es a la vez grotesco e insultante. Es como aconsejar que coma menos al que se está muriendo de hambre.


El medio mejor para hacer buenos a los niños es hacerlos felices.


El cinismo consiste en ver las cosas como realmente son, y no como se quiere que sean.


Es terriblemente triste eso de que el talento dure más que la belleza.


Cualquiera puede simpatizar con las penas de un amigo, simpatizar con sus éxitos requiere una naturaleza delicadísima.


Ningún gran artista ve las cosas como son en realidad; si lo hiciera, dejaría de ser artista.


Si nosotros somos tan dados a juzgar a los demás, es debido a que temblamos por nosotros mismos.


Los hombres casados son horriblemente aburridos cuando son buenos maridos, e insoportablemente presumidos cuando no lo son.


Cuando se está enamorado, comienza uno por engañarse a sí mismo y acaba por engañar a los demás. Esto es lo que el mundo llama una novela.


No soy tan joven como para saberlo todo.


Cuando me da por pensar de noche en mis defectos, me quedo dormido inmediatamente.


El arte de la música es el que más cercano se halla de las lágrimas y los recuerdos.


Hay mucho que decir en favor del periodismo moderno. Al darnos las opiniones de los ignorantes, nos mantiene en contacto con la ignorancia de la comunidad.


La belleza es muy superior al genio. No necesita explicación.


Los libros que el mundo llama inmorales son los que muestran su propia vergüenza.


En el arte como en el amor la ternura es lo que da la fuerza.


El arte no es algo que se pueda tomar y dejar. Es necessario para vivir.


Discúlpeme, no le había reconocido: he cambiado mucho.


El sufrimiento es el medio por el cual existimos, porque es el único gracias al cual tenemos conciencia de existir.


Ser natural es la más difícil de las poses.

 
Matar es una estupidez. Nunca debe hacerse nada de lo que no se pueda hablar en la sobremesa. 

 
La tierra es un teatro, pero tiene un reparto deplorable.

 
Tengo gustos simples. Me satisfago con lo mejor.

 
En los mejores días del arte no existían los críticos del arte.



Más leo a Oscar Wilde, mas lo amo
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